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Galactorrea en perras: qué es, causas, control y tratamiento.

La galactorrea es la producción anormal de leche por las glándulas mamarias de la perra, que no está en su periodo de amamantamiento al no haber parido una camada recientemente. La secreción puede aparecer en una o varias glándulas mamarias y, en muchos casos presentar inflamación, así como cambios en el comportamiento de la perra.

Es importante poder distinguir la galactorrea de una mastitis. Esta última es una infección mamaria que se acompaña de dolor, tumefacción, enrojecimiento y fiebre. Su tratamiento es prácticamente urgente. La galactorrea no es una enfermedad como tal, es un signo presente por alteraciones hormonales o sistémicas.

Causas de galactorrea en perras.

La galactorrea en perras puede deberse a diferentes causas:

1. Pseudogestación o embarazo psicológico.

Pseudogestación o embarazo psicológico son los términos más comunes como se le reconoce a este padecimiento, sin embargo, el nombre correcto es pseudociesis. Se presenta por eventos hormonales posteriores al celo. Puede haber monta o no, siendo característica la ausencia de gestación. Se manifiesta con:

  • Producción láctea.
  • Comportamiento materno (Instinto de hacer nido).
  • Apego excesivo a juguetes u objetos que les da el trato de crías.
  • Cambios en el apetito y estado de ánimo. 

2. Trastornos hormonales.

Ciertas enfermedades endócrinas, como el hipotiroidismo o alteraciones en la glándula pituitaria, suelen provocar desequilibrios hormonales con la consecuente galactorrea.

3. Uso de ciertos medicamentos.

El uso de anticonceptivos hormonales o tratamientos para resolver problemas de comportamiento pueden inducir la producción de leche en las perras.

4. Tumores o quistes mamarios.

La presencia de tumores o quistes en las glándulas mamarias o en órganos relacionados con la secreción hormonal también pueden causar galactorrea, aunque su frecuencia es menor.

 

La pseudogestación o embarazo psicológico (Pseudociesis), es la principal causa de galactorrea.

 

Control y prevención de la galactorrea.

Si deseamos evitar el desarrollo de galactorrea en las perras podemos considerar lo siguiente:

1. Esterilización.

La esterilización, por obvias razones previene los cambios hormonales que predisponen a sufrir pseudogestaciones recurrentes, por lo que se reduce el riesgo de galactorrea. En mi opinión, y como ya lo he descrito en artículos anteriores, dadas las desventajas que se presentan en la esterilización canina, esta se debe de utilizar como tratamiento y no como método de prevención.

2. Supervisión de signos tempranos.

Si notas secreción láctea sin una razón lógica, observa si está manifestando cambios en su comportamiento o en sus glándulas mamarias. El diagnóstico temprano evita complicaciones.

3. Evita la estimulación de las glándulas mamarias.

Si ya está presente la galactorrea, evita la manipulación de las glándulas mamarias. El ordeño artificial empeora la condición al estimular la producción láctea. De igual forma, si la situación es molesta para la hembra y esta se lame para aliviar la incomodidad, la condición puede empeorar.

4. Dieta y ejercicios adecuados.

Mantener un peso saludable y una rutina de actividad física favorece el equilibrio se los sistemas hormonales y se previenen alteraciones.

Tratamiento de la galactorrea en las perras.

El tratamiento siempre dependerá de la causa subyacente:

1. Manejo de la pesudogestación.

Si la galactorrea se origina por un “embarazo psicológico”, en la mayoría de los casos no es necesario intervenir. Sin embargo, si los signos son intensos y causan malestar a la perra, puede ser recomendable:

  • Reducción de la ingesta de agua y alimento de forma controlada para inhibir la producción de leche. Finalmente, lo que se intenta es causar un cierto estrés en la perra y de esta manera cortar la secreción láctea. Si se utiliza este método, es conveniente intentarlo bajo la supervisión del médico veterinario.
  • Fármacos para inhibir la producción de leche. Si el caso es grave y se presenta incomodidad en la perrita, se puede recurrir a ciertos medicamentos, los cuales siempre deben ser prescritos por su médico veterinario.

 

Existen fármacos que actúan inhibiendo la secreción de hormonas relacionadas a la producción láctea.

 

2. Corrección de problemas hormonales.

En el caso de existir un trastorno endócrino, la terapia será enfocada a regular la función hormonal con los fármacos adecuados.

3. Suspensión de drogas desencadenantes.

En el caso de que la galactorrea se presente secundaria a la administración de algún medicamento el médico veterinario debe de evaluar su suspensión o sustitución.

4. Intervención quirúrgica en el caso de tumores.

La presencia de masas extrañas en las glándulas mamarias nos debe de llevar a evaluar el retiro quirúrgico de estas y su análisis patológico.

Cuándo consultar con el médico veterinario.

Nunca retrases tu visita con el profesional médico cuando:

  • Presente secreción láctea sin haber una preñez previa.
  • Notas que sufre de inflamación o dolor en las mamas.
  • Observas cambios en su comportamiento.
  • Notas la presencia de “bultos” en la zona mamaria.

El diagnóstico temprano siempre previene complicaciones y da la posibilidad de ofrecer un tratamiento oportuno y con un resultado positivo según la causa.

¿La galactorrea es un proceso grave?

Por fortuna, no. Puede ser preocupante, sin embargo, en la mayoría de los casos no representa una situación grave. Esto no exime el hecho de que puede causarle incomodidad y en ocasiones dolor a la perra. Por lo tanto, lo conveniente es evitar la manipulación de las glándulas mamarias y acudir al médico veterinario para determinar la causa y proporcionar la terapia adecuada.

Si tu perra sufre de episodios repetitivos del padecimiento, en este caso, la esterilización si es una opción efectiva para evitar su presentación y mejorar su calidad de vida. 

Es conveniente advertir que una galactorrea, como señalé anteriormente, no necesariamente es un padecimiento grave. Sin embargo, cuando se exacerba, causa incomodidad y dolor a la perra. Si se descuida, puede convertirse en una mastitis. En casos más graves, ha habido perras que se infligen un grave daño al estarse lamiendo por pretender aliviar su dolor.

No la descuides, ni pospongas tu visita al médico veterinario. Resuelve a la brevedad.

 

 

 

 

Autor: Heron Pazzi

Médico Veterinario Zootecnista, dedicado a la clínica y cirugía de perros y gatos. Ex académico de la FMVZ UNAM y de la FCN UAQ. Conferencista y amante de los perros y su bienestar.

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