¿Los perros entienden nuestras expresiones faciales? Descubre cómo realmente nos perciben.

Si alguna vez pensaste que tu perro comprende tu estado de ánimo solo con mirarte a la cara, podrías estar en lo correcto… pero no de la manera que crees. Aunque los humanos dependemos mucho de la expresión facial para comunicarnos, los perros procesan la información de una manera diferente.
Según diversos estudios, los perros no responden a los rostros humanos como lo hacemos nosotros. Su forma de interpretar el mundo se basa en el lenguaje corporal, el tono de voz, el aroma y el tacto. Vamos a ver qué opina la ciencia sobre cómo los perros nos perciben en realidad.
El cerebro de los perros y su forma de procesar los rostros humanos.
Los investigadores han utilizado escáneres de resonancia magnética funcional (fMRI) para estudiar cómo los perros y los humanos reaccionan al ver diferentes imágenes y videos. Mientras que el cerebro humano tiene una región específica que se activa al ver rostros (lo que permite reconocer e interpretar expresiones faciales rápidamente), el cerebro de los perros no muestra la misma actividad.
Lo anterior, sugiere que los perros no tienen una predisposición para reconocer los rostros de la misma manera que nosotros. En cambio, muestran una preferencia por su propia especie y por las señales que emitimos con nuestro cuerpo, voz y olor.

¿Los perros pueden “leer” nuestras emociones?
A pesar de que los peros no interpretan los rostros humanos como nosotros, han desarrollado una impresionante habilidad para percibir nuestras emociones. Menciono a continuación algunos puntos clave de como lo logran:
- Lenguaje corporal: Los perros son expertos en “leer" nuestra postura y movimientos. Un simple cambio en nuestra posición o una inclinación de la cabeza son suficientes para que un perro detecte nuestro estado de ánimo.
- Tono de voz: Los perros no solo reconocen palabras que repetimos con frecuencia, sino que también identifican los cambios en el tono. Un tono agudo y entusiasta indica felicidad, mientras que uno grave y pausado puede sugerir enojo o tristeza.
- Aroma: Sabemos que los perros tienen un sentido del olfato extraordinario, son capaces de detectar cambios en nuestra química corporal cuando nos sentimos felices o estamos estresados o enfermos. Esta es una de las razones por las que algunos perros pueden entrenarse para detectar enfermedades como la diabetes, crisis epilépticas o el cáncer.
- Contacto físico: A muchos perros les encanta el contacto con sus dueños. Un abrazo puede ser confuso para algunos, pero una caricia suave en la cabeza o el lomo le pueden transmitir tranquilidad y seguridad.
Lo que dicen los estudios sobre la interpretación de expresiones faciales.
Aunque nuestros perros no procesan los rostros de la misma manera que nosotros los humanos, los estudios han encontrado que pueden aprender a asociar ciertas expresiones faciales con emociones específicas.
Un estudio concluyo que los humanos podemos interpretar correctamente si un perro está feliz, triste, enojado, sorprendido o asustado solo mirando su rostro. Pero ¿pueden los perros hacer lo mismo con nosotros?
La respuesta es que, aunque no se enfoquen tanto en el rostro como lo hacemos nosotros, pueden con el tiempo aprender a reconocer patrones. Si un perro ha vivido experiencias positivas cuando su dueño sonríe, puede asociar esa expresión con algo bueno, como una caricia o un premio.

¿Cómo podemos comunicarnos mejor con nuestros perros?
Si queremos fortalecer la comunicación con nuestros perros, tenemos que alinearnos con su manera de percibir el mundo. Algunas recomendaciones:
- Usar un lenguaje corporal claro: Evita los movimientos bruscos y usa tu postura para transmitir confianza y calma.
- Modula tu tono de voz: Un tono amigable y animado es ideal para reforzar conductas positivas.
- Aprovecha el contacto físico: Siempre con respeto a los límites de tu perro, las caricias pueden fortalecer el vínculo.
Consideraciones.
Aunque los perros no interpretan las expresiones faciales de la misma forma como lo hacemos nosotros, han logrado desarrollar habilidades extraordinarias para interpretar nuestras emociones a través del lenguaje corporal, el tono de voz, el olfato y el contacto. Cuando quieras comunicarte con tu perro, toma en cuenta que lo que dices con tu cuerpo y tu voz es mucho más importante que la expresión de tu rostro.